SÍNTOMAS DEL DOLOR DE CRECIMIENTO - Enciclopedia de Tareas

SÍNTOMAS DEL DOLOR DE CRECIMIENTO


Aunque parezca relajo, el dolor de crecimiento no es un mito, es un cuadro de dolor real, el mismo aparece en el 20 a 30% de los niños que tienen entre 2 y 12 años de edad. Cuyas causas de este dolor sigue siendo un misterio, sin embargo, a pesar del nombre de la enfermedad, sabemos que el dolor no tiene nada que ver con el crecimiento en sí.

El niño generalmente presenta quejas de dolor intermitente en los músculos de los miembros inferiores y ningún signo de inflamación, hinchazón, repercusión en otros órganos ni alteraciones en las pruebas de laboratorio o radiológicas. Es decir, el niño relata dolor, pero no logramos identificar ningún motivo de queja.

El dolor de crecimiento ocurre generalmente en los miembros, siendo el miembro inferior más común. Muslos, pantorrillas y la región detrás de las rodillas (llamada fosa poplítea) son los locales más comunes. Dolor aislado en los miembros superiores es raro.

El dolor es típicamente bilateral y no es persistente. El intervalo libre de quejas puede variar desde unos pocos días hasta varios meses.

El dolor de crecimiento se describe, generalmente, como un calambre, pesadez en las piernas o una incapacidad para mantener las piernas quietas. La intensidad varía de caso a caso. Los dolores ocurren sobre todo en la tarde o por la noche y a menudo son capaces de interrumpir el sueño del niño. Solamente algunos pacientes tienen quejas del dolor que se limitan a las primeras horas del día.

El niño puede quejarse de un dolor intenso en la noche y despertarse completamente asintomático. En muchos casos, el dolor mejora con masajes o caricias, razón porque muchos padres piensan que el dolor es una invención del niño para llamar la atención.

En general, podemos considerar como el dolor de crecimiento aquél que presenta las siguientes características:

  • Ocurre en niños entre 2 y 12 años de edad, siendo más común entre 3 y 5 años y 8 y 12 años.
  • Afecta a los miembros, especialmente a los miembros inferiores.
  • El dolor habitualmente es bilateral.
  • El dolor se concentra en los músculos y no en las articulaciones.
  • El dolor viene y va, no ocurriendo todos los días.
  • El dolor se produce más en el fin de la tarde y por la noche. No suele estar por la mañana.
  • EL dolor puede despertar el niño.
  • El dolor no está relacionado directamente con la actividad física. Puede doler en reposo y no doler con el ejercicio.
  • El dolor no impide que el niño sea activo o practique deportes.
  • No hay signos de inflamación o lesión de las áreas doloridas.

El dolor de crecimiento es benigno, no causa ningún problema para el niño, además de la molestia del propio dolor, no obstaculiza el crecimiento y tiende a desaparecer con el tiempo.

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