LA MARCHA VERDE - Enciclopedia de Tareas

LA MARCHA VERDE


La marcha verde es una evidencia positiva de que nuestra sociedad es capaz de unirse por una causa común, la misma es una lucha y una marcha pacífica, se debe iniciar un diálogo con las partes involucradas. En algunos casos la marcha verde esta siendo usada como escenario político.

La marcha verde fue la invasión marroquí del Sahara español, iniciada el 6 de noviembre de 1975.

En 1970, la Organización de las Naciones Unidas aprueba la Resolución 2711 aprobando la celebración en el Sahara español de un referéndum de autodeterminación. Tras negarse a celebrarlo, España accede en 1974 a la celebración, movido por la presión en el territorio —en 1973 se fundó el Frente Polisario, que luchaba por la independencia de la colonia— y la animadversión internacional. El Gobierno español anuncia que el referéndum tendrá lugar en 1975.

La dictadura franquista pone en marcha la preparación del referéndum, pero los ataques diplomáticos marroquíes y la guerrilla con el Polisario complica el proceso, unido a la dificultad manifiesta de realizar el censo con el gran número de población nómada en el territorio. Marruecos se oponía de frente a la consulta, y pidió al Tribunal Internacional de Justicia que se pronunciara sobre si el Sahara era res nullius. La ONU pidió a España que paralizase el proceso hasta que la Corte se pronunciase, y Hasán II incluyó en enero de 1975 también en el litigio a Ceuta y Melilla.

Hasán II, según diversos autores, veía su trono amenazado por una prolongada crisis interna, que incluso llevó al ejército a protagonizar dos golpes de Estado en 1971 y 1972. De este modo, la marcha verde, que fue anunciada en el 28 de abril de 1975 dado que el monarca marroquí se sentía apoyado por Estados Unidos, serviría para desviar la atención interna. A esta situación se unió que España estaba dispuesta, desde los primeros momentos del conflicto, a abandonar el territorio y sus obligaciones de potencia administradora.

Ante la escalada de tensión en la región, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó por consenso el 22 de octubre la Resolución 377, en la que «hace un llamamiento a las partes involucradas e interesadas para que den muestras de caución y moderación y permitan que la misión del Secretario General se emprenda en condiciones satisfactorias». El 2 de noviembre aprobó también la Resolución 379, en la que «habiendo tomado nota con preocupación de que sigue siendo grave la situación en la región», exhorta a las partes a «evitar cualquier acción unilateral o de otra índole que pueda intensificar más la tirantez en la región» y pide al secretario general de las Naciones Unidas que prosiga con su cometido.