ORGANIZACIÓN DE LOS PROTOZOOS Y SU ESTRUCTURA



Los protozoos, también conocidos como PROTOZOA, son considerado un reino en algunos sistemas de clasificación biológica, como sucede en la taxonomías propuestas por el protozoólogo Thomas Cavalier-Smith a lo largo de varios años y en el moderno Sistema del Catálogo de la Vida. Del mismo modo que el reino Protista, Protozoa constituye un supergrupo basal parafilético eucariota, pero a diferencia de este, excluye a aquellos grupos caracterizados por contener diversos tipos de algas y otros organismos relacionados con ellas y que Cavalier-Smith agrupa en el reino Chromista. Protozoa constituye pues el primer nivel o grado evolutivo en la historia del mundo eucariota y se puede definir como el grupo constituido por todos los eucariontes que no pueden considerarse animales, plantas, hongos ni cromistas, ya que estos reinos superiores provienen en última instancia de algún típico protozoo primitivo dentro de su historia evolutiva.

Los protozoos en su gran mayoría son microorganismos unicelulares frecuentemente flagelados, de hábitat acuático o húmedo, pudiendo también ser comensales o parásitos. Hay algunos grupos que son multicelulares pero sin llegar a desarrollar verdaderos tejidos como Myxomycota, Acrasida y Fonticula los cuales son mohos mucilaginosos. La gran mayoría poseen flagelos que utilizan para su locomoción y facilitan su alimentación.

Los protozoos son células desnudas, ya que no poseen pared celular ni exoesqueleto, por lo que son flexibles y es común el desarrollo ameboide con presencia de seudópodos. Esto contrasta con otros grupos unicelulares como algas y cromistas, donde son comunes las paredes celulares y otros tipos de cubierta.

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