NERVA | Emperador romano


Emperador romano es el término utilizado por los historiadores para referirse a los gobernantes del Imperio romano tras el final de la República romana. La República romana fue un periodo de la historia de Roma caracterizado por el régimen republicano como forma de gobierno, que se extiende desde el 509 a. C., cuando se puso fin a la Monarquía Romana con la expulsión del último rey, Lucio Tarquinio el Soberbio, hasta el 27 a. C., fecha en que tuvo su inicio el Imperio romano.

Marco Coceyo Nerva, conocido popularmente como Nerva el emperador del imperio romano, fue un político del siglo I que gobernó el Imperio desde el año 96 hasta su muerte en el año 98. Al acceder al trono contaba con sesenta y seis años, y era un reputado senador que había dedicado su vida al servicio del Imperio durante los reinados de Nerón, Vespasiano, Tito y Domiciano. Bajo Nerón fue miembro del séquito imperial y desempeñó un importante papel en el descubrimiento de una conspiración contra el emperador orquestada por el senador Cayo Calpurnio Pisón (65). Ejerció dos consulados, en los años 71 y 90.

Busto de Nerva
El 8 de noviembre del año 30 nació el político romano Nerva en la localidad italiana Narni en la región Umbría; sus padres fueron Marco Coceyo Nerva y Sergia Plautilla; 68 años después (27 de enero de 98) Nerva fue asesinado en roma durante una conspiración palaciega en la que se vieron implicados varios miembros de la guardia pretoriana y varios libertos; Sus rectos fueron sepultados en el Mausoleo de Augusto, un imponente monumento funerario del siglo I a. C., de planta circular, ubicado en Roma.

Nerva al igual que el emperador romano Vespasiano, fundador de la Dinastía Flavia, era un miembro procedente más de la nobleza italiana que de la aristocracia romana.

Poco se conoce de los orígenes de la carrera pública de Nerva, aunque al parecer no siguió las usuales carreras administrativas o militares. Según Tácito, Nerva fue elegido pretor en 65, bajo el reinado del emperador Nerón.

Durante su pretura, desempeñó un papel muy importante al revelar al emperador la conspiración que estaba en marcha contra él, dirigida por Cayo Calpurnio Pisón. Por ello recibió honores triunfales y se levantaron estatuas de él en palacio. Tanto Vespasiano como Nerva formaron parte del séquito de Nerón durante esta época, y al parecer, Nerva cuidó del joven Tito Flavio Domiciano cuando su padre, Vespasiano, marchó al Este junto a su hijo mayor Tito para combatir a los rebeldes en la primera guerra judeo-romana.



Tras la muerte del emperador Nerón en el año 68, Nerva se mantuvo fiel a los Flavios durante la guerra civil que siguió al asesinato, conocida con el nombre del Año de los cuatro emperadores, que asoló al Imperio durante el año 69. Durante este conflicto, Roma experimentó una rápida sucesión y caída de varios emperadores, Galba, Otón, Vitelio y finalmente Vespasiano. Nerva fue recompensado por su lealtad con su primer consulado en 71, y continuó sus servicios durante los reinados de los hijos de Vespasiano, Tito Flavio Sabino Vespasiano (79 - 81) y Tito Flavio Domiciano (81 - 96). En la primavera del año 89, el gobernador de la provincia de Germania Superior, Lucio Antonio Saturnino, encabezó una rebelión contra Domiciano al mando de la Legio XIV Gemina y Legio XXI Rapax. Al parecer, Nerva fue decisivo a la hora de alertar al emperador de ésta conspiración, por lo que se le recompensó con un segundo consulado en 90. Para Domiciano, esta revuelta tuvo un horrible efecto en los momentos finales de su reinado. Se convirtió en una persona totalmente paranoica, y su reinado en una espiral de terror.

El 18 de septiembre del año 96, Domiciano fue asesinado víctima de una conspiración palaciega, en la que participaron varios miembros de la Guardia Pretoriana y varios de sus libertos. Al parecer, ese mismo día Nerva fue proclamado emperador por el Senado. La forma en que llegó al cargo es sin embargo motivo de debate. Aunque Nerva hubiera ostentado altos cargos durante su carrera y fuera un leal partidario de la Dinastía Flavia, la mayor parte de su carrera es desconocida y por lo tanto eran muy escasas sus posibilidades de acceder al trono. Se ha sugerido que Nerva tomó parte en la conspiración contra Domiciano, o que por lo menos tuviera conocimiento sobre la trama. El historiador Dion Casio escribe que antes del asesinato los conspiradores debatieron el asunto de la sucesión con varios candidatos que consideraban viables, que fuera uno de Nerva, que no sólo por sus cualidades administrativas, sino también porque alegó que había caído recientemente bajo sospecha de Domiciano, y que no tenía nada que perder si fuera acusado de tomar parte en la trama es una probabilidad. Si bien su participación en la conspiración nunca se ha comprobado, historiadores modernos han teorizado que se proclamó emperador a Nerva unas pocas horas después del asesinato únicamente por iniciativa del Senado. A pesar de que parecía ser un candidato poco probable en razón de su edad y débil salud, Nerva se consideraba una elección segura, precisamente porque era viejo y no tenía hijos. Por otra parte, había una estrecha conexión con la dinastía Flavia y sustancialmente con respecto a una gran parte de la clase senatorial. Nerva había sido testigo del estado de anarquía en que se había sumido el Imperio a partir de la muerte de Nerón en 69 y por tanto, para que no hubiera riesgo de revueltas o desórdenes aceptó el nombramiento.

Tras la ascensión de Nerva al trono imperial, el Senado romano aprobó un Damnatio memoriae hacia Domiciano: sus monedas fueron fundidas, sus estatuas derribadas y su nombre borrado de todas las estructuras públicas. El palacio de Domiciano fue rebautizado con el nombre de "La Casa del Pueblo" y el propio Nerva se estableció en la antigua residencia de Vespasiano, los Jardines de Salustio.