LA TOMA DE HUELLAS DIGITALES ÚTILES A CONFRONTACIÓN

La técnica para identificar al sospechoso por medio de las huellas dactilares consiste en confrontar las huellas levantadas en las escenas del crimen con las huellas archivadas en las oficinas de la policía o con las tomadas a los sospechosos de haber participado en el delito.

La confrontación consiste en comparar la huella levantada en el lugar de los hechos con la tomada al sospechoso confrontando el patrón básico o dibujo del dedo para encontrar ciertas características que se repiten. La comparación detallada se efectúa ya que dos personas pueden tener el mismo patrón básico y diferenciarse en el número de los puntos característicos particulares del esquema dactilar. Para comprobar con mayor exactitud la identificación deben notarse mayor cantidad de número o crestas características. El FBI y la Interpol han señalado valor probatorio confiable a un numero de 14 a 17 puntos.

Pueden encontrarse en la escena del crimen marcas de dedos a las cuales se les denomina erróneamente “Huellas Digitales” y que aparecen de valor probatorio para la identificación debido a que no resaltan las características de la huella o porque fueron borradas. A estas marcas que Vanderbosch llama “Huellas Barridas”, las define como rastros que dejan los dedos, cuando una capa gruesa de substancia extraña, como grasa, pintura, suciedad, etc, cubre la piel y lle las depresiones entre las crestas, de tal modo que impide la reproducción de la huella digital. Pueden ser también huellas que se barraron al moverse los dedos en la superficie o al quitar la capa de polvo que había en la misma. Generalmente, las huellas latentes permanecen adheridas a la superficie por tiempo indefinido y pueden levantarse impresiones identificables que fueron hechas meses y a veces años antes.

Los procedimientos descritos demuestran que los métodos empleados para la toma de huellas digitales no son siempre seguros y conducentes a un resultado positivo. Hemos visto las limitaciones que poseen los sistemas reseñados. El empleo exitoso del espolvoreo dependerá de la superficie en que se encuentra la huella. El uso de aerosoles así como el empleo de la pistola de yodo exponen al investigador a altos riesgos de perder su integridad corporal y hasta la vida. De otro lado, la duración de la huella levantada es también limitada.

En materia de huellas, también se ha tratado de identificar al sospechoso por medio de las huellas labiales. Los estudiosos de la criminalística han soñado siempre en poder usar para identificación las propiedades de la mucosa existente en las impresiones dejadas por los labios. Esto, nos dice Corsi, no ha podido conseguirse a labio desnudo ya que, por el contrario de las huellas digitales, no se acompaña de un deposito de sudor o grasas que pueda ser revelado mediante el uso de reactivos o polvos. Cuando el labio está cubierto por pintura labial puede dejar impresiones útiles a identificación por confrontación con puntos característicos.