Aparato reproductor femenino de los insectos

Los insectos son animales invertebrados del filo de los artrópodos, caracterizados por presentar un par de antenas, tres pares de patas y dos pares de alas (que, no obstante, pueden reducirse o faltar). Los insectos pueden encontrarse en casi todos los ambientes del planeta, aunque solo un pequeño número de especies se ha adaptado a la vida en los océanos.

En la mayoría de los insectos la reproducción es sexual. En algunas especies la reproducción se hace por partenogénesis y en ciertos casos no se conocen los machos. En muchos insectos sociales las obreras no pueden reproducirse porque sus órganos sexuales están subdesarrollados.

En los insectos el aparato reproductor de la hembra consiste de un par de ovarios, un sistema de ductos, por el cual pasan los huevos al exterior, y estructuras asociadas. Generalmente cada ovario consiste de un grupo de ovariolas donde se producen los óvulos. En la parte anterior del ovario hay un ligamento suspensor que generalmente se inserta en la pared interior del cuerpo o en el diafragma dorsal. En la parte posterior hay un oviducto por el cual descienden los huevos hacia el exterior.

Puede haber de 1 a 200 ovariolas pero por lo general hay de 4 a 8. Los huevos emergen de la parte terminal de las ovariolas y van madurando a medida que bajan por el oviducto. En muchos insectos los huevos maduran antes de descender por los oviductos y hacen que los ovarios se expandan a veces hasta ocupar la mayor parte del abdomen. Generalmente los dos oviductos se unen para formar un solo ducto común con un ensanchamiento, la cámara genital o vagina. La vagina se extiende hasta el exterior. Asociado con la vagina se puede encontrar un órgano con forma de saco, llamado espermateca, que sirve para almacenar el esperma. La espermateca puede guardar esperma por un largo período y hay indicaciones de que la hembra puede seleccionar esperma de ciertos machos sobre otros. Además suele haber varias glándulas que segregan un material adhesivo el cual sirve para empaquetar a los huevos, envolverlos en una cubierta protectora o para adherirlos a un sustrato.