Aparato reproductor masculino de los insectos

Los insectos son animales invertebrados del filo de los artrópodos, caracterizados por presentar un par de antenas, tres pares de patas y dos pares de alas (que, no obstante, pueden reducirse o faltar). Los insectos pueden encontrarse en casi todos los ambientes del planeta, aunque solo un pequeño número de especies se ha adaptado a la vida en los océanos.

En la mayoría de los insectos la reproducción es sexual. En algunas especies la reproducción se hace por partenogénesis y en ciertos casos no se conocen los machos. En muchos insectos sociales las obreras no pueden reproducirse porque sus órganos sexuales están subdesarrollados.

El aparato reproductor del macho es similar al de la hembra. Consiste de dos testículos, ductos que desembocan al exterior y glándulas accesorias. Cada testículo consiste de un grupo de tubos espermáticos o folículos en los que se desarrollan los espermatozoides.

El conducto deferente es un ducto que transporta a los espermatozoides desde los testículos hacia la parte posterior. Los dos conductos deferentes se unen en un tubo común: conducto eyaculador que desemboca al exterior en un pene o edeago. En muchos insectos hay una expansión de cada conducto deferente, llamada vesícula seminal donde se guarda el esperma. Las glándulas accesorias segregan un líquido que transporta al semen o que se endurece formando una cápsula llamada espermatóforo que encierra al esperma. Estas glándulas desembocan en el conducto eyaculador.