Ciclo de vida de la pulga de perro

La pulga de perro es un insecto que se alimenta de la grase de los perros, es un parásito problemático, ya que esta especie es un huésped intermedio de la tenia del perro (Dipylidium caninum), dicha parasitosis es común en Europa.

Aunque se alimentan de la sangre de los perros y gatos, ocasionalmente pican a los humanos. Pueden sobrevivir sin alimento varios meses, pero es necesario que las hembras se alimenten antes de reproducirse, dado que la maduración de los huevos requiere los nutrientes disponibles en la sangre.

Una sola hembra durante su vida puede ovipositar alrededor de 4 mil huevos en la piel o el pelaje del huésped. Estos insectos pasan por cuatro etapas del ciclo de vida: embrión, larva, pupa e imago (adulto).

El ciclo de desarrollo se ejecuta de manera óptima a 25 °C en todas sus etapas, es decir, cerca de la temperatura ambiente y a una humedad relativa del 80 %. Por ello, el crecimiento se inhibe con la sequía o el frío. En la mayoría de los casos, el desarrollo óptimo tarda aproximadamente de dos a cinco semanas, aunque depende en gran medida de factores físicos y biológicos, como la temperatura y la disponibilidad de alimento. Puede llevar más tiempo en condiciones de frío, el tiempo máximo es de aproximadamente 30 semanas.

La hembra oviposita sus huevos en el huésped. Éstos, una vez secos, caen de la piel al suelo. Los huevos eclosionan y las larvas, que tienen fototactismo negativo, es decir, se ocultan de la luz en el sustrato. La larva se alimenta de una variedad de materiales orgánicos, pero especialmente de sangre seca que queda en la piel del huésped al ser depositada por las pulgas adultas junto con materia fecal. Así la población adulta alimenta a la población larvaria en el ambiente del hospedante.

La larva se metamorfosea pasando por cuatro estadios antes de tejer un capullo y de entrar en el estadio de pupa. La duración del estadio de pupa es variable. El adulto joven sólo emerge de la pupa cuando detecta la presencia de un hospedante potencial, al percibir las vibraciones (producidas por el movimiento de personas o mascotas), el dióxido de carbono (emitido por la respiración de un posible huésped), presión (el animal huésped apoyado sobre ellas), calor o humedad. Las jóvenes pulgas tienen el estímulo de saltar hacia el huésped, apenas segundos después de su emergencia del capullo. Comienzan a alimentarse en unos pocos minutos. De no encontrar huésped adecuado pueden vivir mucho tiempo en el hogar, sea en tierra, o plantas como en muebles de fibras naturales o ropa de cama.