La minería en la Antártida

La Antártida considerada como el continente más austral de la tierra con una superficie de 14 millones km2; 280 mil km2 libre de hielo durante el verano, los demás es hielo; con una costa de 17, 968 km2 y una población de mil a cinco mil habitante. Alrededor del 98 % de la Antártida está cubierta de hielo, que tiene un promedio de 1,9 km de espesor, que se extiende a todos los puertos, excepto a los más septentrionales de la península Antártica.

La minería es una actividad económica del sector primario representada por la explotación o extracción de los minerales que se han acumulado en el suelo y subsuelo en forma de yacimientos. En la actualidad en la Antártida no se practica la minería. En 1990 se acordó prohibir la explotación minera por 50 años ya que ha sido antieconómico explotarlos como también potencialmente dañino para el frágil medioambiente. Las condiciones climáticas, la gruesa capa de hielo, y las restricciones del Tratado Antártico mantienen muy limitadas las prospecciones.

En la Antártida la presencia de muchos recursos mineros ha sido revelada por estudios geológicos detallados. Se han verificado la existencia de yacimientos de carbón. Los montes Transantárticos contienen parte de lo que puede ser el manto carbonífero más grande del mundo y existen grandes reservas de hierro en los montes Príncipe Carlos, cerca de la costa de la Antártida Oriental; Un líquido de color rojo se derrama en las Cascadas de Sangre del glaciar Taylor, durante mucho tiempo se creyó que el color se debía a la presencia de algas rojas aunque luego se ha descubierto que se debe a la presencia de altas dosis de óxido de hierro. También se ha descubierto antimonio, cromo, oro, molibdeno, uranio, petróleo —este en las zonas litorales de la Antártida Occidental— y diamantes.