Zonas erógenas (hombre y mujer)

Las zonas erógenas, son aquellas partes del cuerpo humano cuyo estímulo tiene como resultado la excitación sexual. Existen diferencias individuales, de modo que distintas zonas del cuerpo pueden resultar erógenas, y ello en diferente grado, en cada persona. Suelen asociarse a las zonas que presentan más densidad de terminaciones nerviosas y, por ello, mayor sensibilidad además de a los órganos genitales.

Se puede considerar que toda la piel es una zona erógena, aunque existen partes más propensas a producir excitación sexual si son acariciadas o besadas.

Las zonas erógenas suelen ser aquellas cuya piel presenta una mayor cantidad de terminaciones nerviosas. Además de los genitales, también son erógenos los labios, la piel del cuello, las axilas, la cintura, la cara interna de los muslos y el pecho.

Zonas erógenas del hombre

El pene tiene numerosas terminaciones nerviosas, especialmente en el prepucio y en el glande. El escroto aparece también entre las zonas que los hombres consideran más erógenas.

Otras zonas que los hombres consideran erógenas son:

  • Pene
  • Escroto
  • Parte interna de los muslos
  • Cuello
  • Pezones
  • Perineo
  • Nuca
  • Labios
  • Orejas

Zonas erógenas de la mujer

Las mujeres consideran el clítoris como la principal zona erógena de su cuerpo. Es un órgano cuya única función consiste en proporcionar placer sexual. Del mismo modo que el pene masculino, tiene más terminaciones nerviosas que cualquier otra zona del cuerpo y su estimulación produce una gran excitación que puede llegar al orgasmo. 

Por debajo de él se encuentran:

  • Vulva
  • Labios de la boca
  • Cuello
  • Pechos
  • Pezones
  • Parte interna de los muslos
  • Nuca
  • Orejas
  • Nalgas