Mallorca (la isla más grande del archipiélago balear)

Ubicada en España, la isla más grande del archipiélago balear con una superficie de 3,640.11 km2 y la séptima más extensa del Mar Mediterráneo, junto a Menorca, Ibiza y Formentera, forma una comunidad autónoma uniprovincial (Islas Baleares), la más oriental de España. También cabe destacar que es la más poblada del archipiélago balear con más 859,000 habitantes (INE 2015) y la segunda isla más poblada de España tras Tenerife. Además, es también la cuarta isla más poblada del Mar Mediterráneo.

Palma de Mallorca, es la capital de la isla Mallorca, siguiéndola en importancia los municipios de Inca y Manacor. La isla de Cabrera y todos sus islotes pertenecen administrativamente a la capital.

Mallorca posee 550 km de costa con más de 345 playas de muy variado tipo, desde pequeñas calas de piedra hasta largas playas de arena.

El relieve mallorquín está formado por la sierra de Tramuntana, con las montañas más altas, la sierra de Levante, con alturas más modestas, y otros montes menores. La sierra de Tramuntana, al noroeste, forma impresionantes acantilados y calas rocosas que contrastan con las playas de arena del resto del litoral. El "Pla" es la fértil llanura central. La isla tiene variedad de cuevas, siendo las más conocidas las Cuevas del Drach y las Cuevas dels Hams. Ambas cuevas se encuentran en el pueblo costero de Porto Cristo y contienen lagos subterráneos que permiten la visita de turistas. Al oeste de esta llanura y en el centro de la bahía de Palma está situada la capital, Palma.

Los montes principales son:

  • Sierra de Tramontana: Puig Mayor (1445 m), Masanella (1364 m), Puig Tomir (1102 m), Puig de l'Ofre (1090 m), Puig del Teix (1064 m) y Puig de Galatzó (1027 m).
  • Sierra de Levante: Puig de Morell (562 m), Bec de Ferrutx (519 m) y Puig de Sant Salvador (510 m).
  • Fuera de las dos sierras indicadas cabe destacar el Puig de Randa (543 m) y el Puig de Galdent (420 m).

El clima mallorquín es típicamente mediterráneo, con temperaturas altas en verano (superando los 30 °C) y moderadamente bajas en invierno (raramente inferiores a los 5 °C). Las nevadas son habituales en invierno en las cimas más altas de la Sierra de Tramuntana pero excepcionales en el llano y la capital. Al tratarse de una isla, el nivel de humedad es muy alto.

Uno de los platos más populares es el frito mallorquín (frit mallorquí), que consiste en una fritura de hígado con patatas fritas y pimientos; puede ser de sangre y/o asadura de cordero, cerdo e hinojo marino. Otra opción es también el marinero, que lleva una mezcla de pescados cortados en trozos pequeños a los que también se acompañan patatas fritas e hinojo marino. Cabe también hacer mención a los "escaldums o guisat de pilotes", las sopas mallorquinas, el tumbet, con o sin esclatasang (variedad más sabrosa del rovellón encontrado en la península ibérica), y las berenjenas rellenas. Existen diversas formas de preparar el arroz, la más típica es la llamada arròs brut, que consiste en un arroz caldoso con setas, caracoles, carne de cerdo, conejo y de aves y verduras, aunque también es muy tradicional el "arroç sec" muy similar a la paella. El pa amb oli, propio de algunas cenas o como simple acompañamiento de otras comidas, es uno de los platos más tradicionales de la isla. Los embutidos son también uno de los principales elementos de su gastronomía; sobrasada, llonganissa, butifarrón, camaiot y blanquet entre otros.