¿Qué es la Agenda Gay?

El término agenda gay o homosexual, hace referencia al objetivo de incrementar la aceptación e igualdad de la comunidad LGBTI (Lesbianas, Gais, Bisexuales y Transgénero) a través de políticas, visibilidad en los medios de comunicación y cambio cultural. Algunos piensan que esta agenda es secreta por alusión a hidden agenda (‘plan secreto’). Por lo tanto, «agenda gay», término que es usado tanto en español como en inglés, puede interpretarse como ‘plan oculto de los gais’ y se traduce también por «propaganda homosexual» o «propaganda gay». El término resulta ofensivo para muchos, especialmente para aquellos que consideran y entienden los objetivos de este movimiento como un tema de igualdad de derechos. En ciertas ocasiones, personas que se sentirían ofendidas si el término se empleara en un contexto serio lo han empleado de manera sarcástica o satírica.

James Dobson, director de Enfoque a la Familiay comentador conservador cristiano-social en medios de comunicación estadounidenses, describió en la década del 2000 la agenda homosexual de la siguiente manera:

Estos objetivos incluyen la aceptación universal del estilo de vida gay, el descrédito de las Escrituras que condenan la homosexualidad, amordazar a los curas y medios de comunicación cristianos, otorgar privilegios y derechos especiales en las leyes, derogar las leyes que prohíben la pedofilia, adoctrinar a los niños y futuras generaciones a través de la educación pública y dar los beneficios legales del matrimonio a dos o más personas que afirmen tener tendencias homosexuales.

Alan Sears y Craig Osten, presidente y vice-presidente de la Alliance Defense Fund (organización estadounidense cristiano-conservadora sin ánimo de lucro), ofrecen otra caracterización de la agenda homosexual:

Se trata de una agenda que básicamente fue establecida a finales de la década de 1980, a través de un libro llamado After the Ball, en el que se fija un plan de seis puntos sobre cómo transformar las creencias de los americanos normales con respecto a la conducta homosexual — en un marco de tiempo de una década [...] Ellos lo admiten en privado, pero no lo dirán públicamente. En sus publicaciones privadas, los activistas homosexuales dejan muy claro que sí existe una agenda. La agenda de seis puntos que establecieron en 1989 fue explícita: Hablar de los gais y lo gay tan alto y tantas veces como sea posible [...] Mostrar a los gais como víctimas, no como desafiantes agresivos [...] Dar a los protectores de los homosexuales una causa justa [...] Hacer que los gais parezcan buenos [...] Hacer que los que los victimizan parezcan malos. Conseguir fondos de la América corporativa.

La frase «agenda homosexual» aparece en múltiples foros desde los comentarios políticos hasta las tertulias de radio, e incluso en una ocasión el juez del Tribunal Supremo de los Estados Unidos Antonin Scalia hizo referencia a ella en su objeción en el importante caso Lawrence v. Texas, al señalar que la «cultura de la profesión legal [...] se ha apuntado en su mayor parte a la denominada agenda homosexual, agenda promovida por algunos activistas homosexuales dirigida a eliminar el oprobio moral que se ha asociado tradicionalmente a la conducta homosexual».